
Mujeres muralistas, pilares en el movimiento artístico en México
El muralismo en México tiene a mujeres como grandes exponentes que plasmaron su propia visión en obras de gran formato para disfrute de la población
La vida cotidiana, las desigualdades y las preocupaciones de las mujeres fueron temáticas que las muralistas en México plasmaron en sus obras. En un momento en el que la identidad cultural del país se estaba forjando y los hombres producían la mayoría de las obras, las mujeres forjaron un camino que todavía perdura.
Aurora Reyes, María Izquierdo y Elena Huerta son algunas de las principales exponentes mujeres de este movimiento artístico. Su legado ha servido para inspirar nuevas generaciones de artistas en la pintura y el muralismo.
En Sinaloa y específicamente su capital, Culiacán, mujeres muralistas han encontrado su propio estilo y logran con su técnica crear obras, en conjunto con la ciudadanía, que generan sentido de pertenencia, esperanza y son una sorpresa para quienes transitan la ciudad y pueden apreciarlos.
CristalSant, Nidia Ibin y Pilar Fusca son artistas que han intervenido las bardas de escuelas, edificios departamentales y oficinas de instituciones paramunicipales con murales llenos de color y armonía.
También hay colectivos de mujeres muralistas como Colectivo BAE y Colectivo Koah; además de artistas como Heicis01 que tuvieron una formación en Culiacán, pero regresó a su municipio de origen, Eldorado, para traducir la historia en un diseño colectivo que llena de orgullo a su gente.

Palabras que nos unen, el mural en Culiacán que devuelve la vida a un edificio olvidado
Su estilo y visión, al igual que las pioneras en el muralismo mexicano, queda para invitar a la reflexión y unir a la comunidad en torno a las obras. Estos murales fueron posibles gracias a la invitación de la organización Vamos Pintando.
Sentar el precedente
El muralismo en México floreció en la década de 1920, aproximadamente 10 años después surge la figura de Aurora Reyes, considerada la primera mujer muralista en el país. Originaria de Chihuahua, fue escritora, activista y maestra. Su primer mural titulado Atentado a las maestras rurales muestra algunas de sus principales preocupaciones y la vida diaria.
El mural más grande pintado por una mujer se titula 400 años de historia de Saltillo, lo realizó Elena Huerta y mide 450 metros cuadrados. Electa Arenal siguió los pasos de su madre, Elena Huerta, y además de ser poeta y escritora, es la autora de murales en México y en Cuba; murió al caer de un andamio mientras hacía un mural con David Alfaro Siqueiros.
Maria Izquierdo es una de las máximas exponentes de la pintura y el muralismo. Su carrera se vio marcada por la censura masculina, ya que artistas como David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera se opusieron a que grandes obras se le asignaran. Sus murales representan a la mujer y el urbanismo.
Este movimiento artístico también se vio influenciado por mujeres que plasmaron sus obras en México, aunque fueran extranjeras. Los murales de la guatemalteca Rina Lazo se pueden apreciar en diferentes puntos de la Ciudad de México. Las hermanas Marion y Grace Greenwood tienen obras en importantes espacios de Guerrero, Michoacán y Ciudad de México.
Mientras los murales se cargaban de temas políticos a mediados de los años 90, Fanny Rabel se inclinó por temas emotivos. Valetta Swann retrataba la vida cotidiana de las personas de la Ciudad de México y uno de sus murales se encuentra en el Museo Nacional de Antropología.
